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Los precios, una barrera al crecimiento del consumismo responsable

22 Noviembre 2018

El experto en big data y tecnología para las industrias de consumo, IRI, ha publicado una nueva edición de su Estudio del Comprador Europeo que revela que, a pesar de que siete de cada diez compradores europeos se identifican de forma favorable con las compañías que demuestran prácticas sostenibles muy desarrolladas, casi la mitad de ellos (48 %) no están predispuestos a pagar más, concretamente, por los alimentos locales y orgánicos.

Se preguntó a los compradores acerca de sus preferencias por adquirir productos de compañías que eran consideradas como justas y transparentes, respetuosas con el medio ambiente, utilizaban empaquetados reciclables y eran productores locales. Cerca del 70 % de los compradores europeos preferían cada uno de estos atributos. El estudio, que incluía a más de 3.300 consumidores de siete países europeos, consultó a compradores acerca de una amplia gama de cuestiones acerca de sus hábitos de compra, expectativas del futuro de las tiendas de alimentación y examinó el comportamiento de compra de las generaciones más jóvenes de consumidores millenials.

Se detecta un rotundo “si, per favore!” desde Italia, que se convierte en el país con una puntuación más alta en tres de las cuatro preguntas referidas al empaquetado (81 %), transporte del producto (83 %) y equidad (81 %), mientras que los compradores griegos dan un voto de confianza a los retailers que están dispuestos a respetar el medio ambiente (83 %).

“El consumo responsable está aumentando y los compradores están más informados que nunca del impacto ético y medioambiental que puede tener sus compras en el entorno. Las prácticas sostenibles de los retailers puede ser un factor decisivo en muchas de las decisiones de compra de los consumidores europeos. Sin embargo, está claro que el precio de venta al público de algunas categorías, como los frescos locales, sigue siendo una barrera para crecer”, comenta Olly Abotorabi, Senior Regional Insights Manager de IRI.

El protagonismo de la tecnología

En lo que se está convirtiendo en una transición destacada para abandonar el uso de los combustibles fósiles —un esfuerzo por reducir las crecientes temperaturas del planeta—, la mayoría de los principales distribuidores han establecido unos objetivos ambiciosos de reducción de carbono. Algunos ejemplos han calado en muchos consumidores, ya que un número significativo (67 %) asegura que preferirían comprar productos de vendedores que usaran energías alternativas y renovables.

El estudio también identifica el protagonismo de la tecnología y su influencia significativa en los hábitos de compra de los grupos más jóvenes. Los millenials jóvenes, de entre 18 y 24 años, son adictos a una amplia gama de contenido digital, con algunos estudios que sugieren que pasan una media de 8,5 horas diarias online. El estudio revela que el 61 % de estos compradores más jóvenes recurrieron a formato online para investigar nuevos productos FMCG (Fast Moving Consumer Goods, bienes de consumo de movimiento rápido) e información sobre tiendas, y más de la mitad de ellos utilizaron sus smartphones como dispositivo preferido.

Otras tendencias del comprador europeo

Mejor fresco: los compradores tienen una conexión mucho más fuerte con los alimentos frescos, producidos en ámbito local, con un 29 % que prefieren marcas nacionales. Esto representa la mayor preferencia de entre las cinco categorías de alimentos, mientras que los alimentos envasados (14 %) muestran la mayor promesa para la futura compra geocéntrica para marcas locales. España (40 %) y Grecia (36 %) son los países que registran una preferencia más alta hacia la compra de alimentos frescos de producción local, en comparación con la media del 32 % entre todos los países.

Los millennials como motor: las generaciones mayores muestran una propensión a la compra de productos locales mientras, tal vez sorprendentemente, los millenials más jóvenes aparecen como marginalmente menos preocupados sobre el origen del producto y el impacto medioambiental y se inclinan más a comprar marcas establecidas a nivel internacional que se perciben como más innovadoras y por ofrecer una experiencia de marca superior.

Compra geocéntrica: un triunfo para los alimentos frescos pero un reto para otros productos de gran consumo. Comprar producto local se está haciendo más importante en Europa, sin embargo, los compradores siguen siendo reticentes a cambiar sus hábitos de compra en algunas macrocategorías, en especial en cuidado personal y belleza. Las barreras a compras geocéntricas más amplias incluyen: una gama limitada, el viaje a vendedores alternativos y precios más altos en comparación con las marcas grandes.

 Altas expectativas: en todos los grupos de edad, las tres principales expectativas para el futuro para grandes tiendas físicas, tiendas de conveniencia y discounters muestran un claro consenso en ofrecer productos con un empaquetado con menos plástico (43 %), más marcas locales en tienda (43 %) y mayor calidad de producto (38 %). Mientras que los millenials más jóvenes (18 a 24 años) esperan una tecnología mejorada en tienda y opciones de comida y bebida más cómodas y listas para tomar.